La inconstante libélula
revolotea al aire de la fuente.
La contemplo desde hace tiempo.
Oscura a ratos, brillante ahora,
como un camaleón tornadiza.
Roja en seguida y luego azul,
azul que es pronto verde.
¡Quisiera ver de cerca sus colores magníficos!
Mas su vuelo no cesa.
Suavemente, se ha posado en la hierba.
¡Aquí está! ¡Ya la tengo!
Puedo verla despacio.
Y no es más que un triste oscuro azul.
Así pasa contigo, que analizas tus alegrías.
Johann Wolfgang von Goethe
