Me reconstruyo en los espejos que imagino en vuestros ojos
Las apariencias de mi yo se abrazan, se diluyen, se rechazan y se pierden,
por calles delgadas y amargas.
¿Hay algo más?
¿Algo que respire entre ellas sosteniéndolas?
¿Una esencia en forma de aliento?
¿Algo que las una, que las subyazca y les dé sentido?
Una a una me desprendo de mis apariencias,
Son finas y débiles sábanas de humo;
Encuentro un vacío desnudo,
una nada atragantada,
un silencioso vértigo,
una palabra muda,
una trágica contradicción.
Tal vez ellas fueran todo.
Tal vez el yo ha desaparecido,
quizás nunca existió.