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martes, 30 de junio de 2015

Vulnerable a los vértices

Vulnerable a los vértices,
dormí las esquinas de los días,
caminé sobre el círculo suave
y le puse el nombre de Casa

Heríame, sin embargo, en mi guarida
El recuerdo del filo de las dagas,
de la punta afilada de las flechas,
haciéndome dudar de pronto,
de que aquellos vértices,
estuvieran fuera.

domingo, 10 de agosto de 2014

El indiferente




Y de los defectos,
Que fueran estorbo,
Hicimos camino escarpado,
Que araña los pies
Y acaricia el alma

Nosotros, los sensibles 
nos cambiamos los ojos.
Afinamos los oídos
a los ruidos roncos
A la voz de la tierra embarrada
Sustento de todas las flores
Y escuchamos que dice:

Feo eres tú, el indiferente
que no te atreves a mirarme a la cara.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Romper





Se tensó el instante en la cuerda de lo roto.
La ausencia de la copa en el hueco de mi mano
parece estar aún llena de cálido licor,
Parece que aún pudiese notar el tacto del fino cristal
Con solo cerrar un poco la mano
Aunque sé que, de hacerlo, no encontraría nada.

En el suelo el líquido ámbar baña los cristales:
Es un charco,
No es más que un charco,
Ya no es más que un charco.

Sería necio agacharse a beber de él,
Nos llenaríamos la boca de azúcar y cristales.
¿Para qué permanecer entonces lamentándonos?
¡Acabemos ya con esto!

Sin embargo, que extraño resulta recoger los trozos,
pasar la fregona, seguir adelante...

Qué incomprensible resulta
que todo continúe
después del final

.

sábado, 5 de enero de 2013

Allí, en el nido



Allí, en el nido
Se escribe el crujir de las cáscaras
Se asoman vidas pequeñas
Llenas de sangre caliente
Envueltas en plumas impolutas
Negras como una sombra

Allí, en el nido
El calor se afila en picos diminutos
Que se abren como tijeras ansiosas
Que han venido a gritar
A reclamar el todo para sí,
Que recién han roto,
Con un chirrido rojo

Allí, en el nido
Les he visto romper las cáscaras de otros
Calmar la sed con su clara
Y me he quedado muda.

lunes, 28 de mayo de 2012

Crisálida

Foto: Sasanba











 I.


Mis manos reviven recuerdos de cuerpos,
como en un desfile de calor sin piedad
que traiciona incesante,
La intimidad del desnudo del otro

Vértigo temeroso que se escurre entre mis dedos
Atrapo cuerpos, pierdo cuerpos
¿A dónde va cada mundo,
de gemidos, sus susurros y risas cómplices,
Hecho de mí y un tú?
¿A dónde va lo cercano cuando se aleja?

Mis manos tiemblan y se vuelven hacia dentro
¿Qué estoy haciendo?
¿Acaso hay algo que se está gastando en mi interior
cómo la  caricia que se agota en su repetición?
¿Acaso el frío del mundo me ha convertido ya en un insecto?
La piel se cansa, se irrita
Pero al despertar del sueño
Buscara de nuevo el calor
De la mano que primero calma 
y después hiere.



 II.

Me refugio en la crisálida
Me basta la tibieza
Me basta mi propio calor
Complacida veo mis heridas cerrarse
Y es suficiente

Me vuelvo sobre mí misma
observo un vano esfuerzo
por evitar la terca rueda de los amantes

Vana resistencia,
pues se que tarde o temprano
volverá a atraparme
la seducción de la intensidad.

lunes, 16 de abril de 2012

Sinrazón
















Puede que no tenga la razón, pero tengo la sinrazón
Yo, que como todos los malditos,
Sufro sed de infinito
Y hambre de intensidad
Yo, que he entregado enteramente mi piel a tus manos, te ruego:
Atrápame
Acaríciame
Arráncame
Aráñame
Róbame
Ríeme
Rómpeme
Pero por favor, ten piedad y no me ofrezcas el pan de mañana
Prefiero que ahora mismo me tires,
casi con rabia y desdén,
una piedra
Y morderla en la noche, aún cubierta de tierra
Para consolarme con su gusto agrio
Y mañana, ¿a quién le importa mañana?
No será a mí a quién le consuele
Yo, que salto para saltar
Que tiemblo para temblar
Que grito para gritar
Escucha mi grito:
Es un grito torcido que baila torpe en la oscuridad.
Oye cómo reclama el fuego que le ha sido robado
y cómo, nostálgico de su brillo,
se desliza en las sombras
para hundir su hocico ansioso
en la más negra oscuridad.
Puede que parezca engreída
Puede que sea insignificante
Pero por favor, mientras dure mi efímero aliento:
No me lo recuerdes
Puede que no tenga la razón, pero sé que tengo la sinrazón
Y tú, si tienes el valor, también lo sabes.

martes, 19 de julio de 2011

Pájaro verde, negra cuenca


El pájaro bebe,
el ser escucha
la humedad de sus cuencas,
hondas como pozos
que se hunden en la tierra

Agrio alimento
encuentra en sus ojos
el pájaro ciego

Suave calor.
Posado.
En su mano roja y dura
el pájaro verde
espera las gotas

jueves, 21 de abril de 2011

Butoh



Enter the stage,
It is sacred; the dream begins...
I am a man, I am a woman, I am no one, I am everyone.
At times it feels that I am not human,
The raging monster begins to surface,
He dies, my blood seeps into the ocean,
Salt, fish, seaweed
I am being pulled by the moon,
The ebb and flow lulls me into timelessness,
The constellations reflects on the sea.
Ah... this is the realm of Butoh.

Lawrence Rollins

jueves, 28 de octubre de 2010

Inconstante libélula

La inconstante libélula

revolotea al aire de la fuente.

La contemplo desde hace tiempo.

Oscura a ratos, brillante ahora,

como un camaleón tornadiza.

Roja en seguida y luego azul,

azul que es pronto verde.

¡Quisiera ver de cerca sus colores magníficos!

Mas su vuelo no cesa.

Suavemente, se ha posado en la hierba.

¡Aquí está! ¡Ya la tengo!

Puedo verla despacio.

Y no es más que un triste oscuro azul.

Así pasa contigo, que analizas tus alegrías.



Johann Wolfgang von Goethe

sábado, 24 de julio de 2010



¡Cuán feliz quien con alas vigorosas

puede irse a otras zonas, luminosas y serenas,

más allá de los pesares y de los graves disgustos

que con su peso entorpecen la incierta existencia!



Baudelaire

martes, 8 de junio de 2010



Observo.
Soy ese espectador inmóvil sentado en la última fila del teatro

Desaparezco.
Me fundo con el vacío que envuelve a los actores.

Me abstraigo.

Me pierdo.

Soy un torpe suspiro
que lanza botellas al mar
llenas de hojas en blanco

Desde mi isla desierta, sentada sobre el silencio, pienso sin respuesta:
¿Qué decir a aquellos que me han dado todo lo que tengo?

Lo único que sé
es que en el silencio también se quiere
aunque no se ve.

domingo, 16 de mayo de 2010

¡Emborrachaos!



"Hay que estar siempre borracho. Todo radica ahí: es la única cuestión. Para no sentir el horrible fardo del Tiempo que destroza vuestras espaldas y os inclina hacia el suelo, es preciso emborracharse sin tregua. ¿Y de qué? De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo, pero emborrachaos.

Y si alguna vez os despertais en la escalinata de un palacio, en la verde hierba de un foso, en la mustia soledad de vuestro cuarto, habiendo disminuido o desaparecido la embriaguez, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, gime, rueda, canta y habla, preguntadle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el reloj os responderán: "¡Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos martirizados por el Tiempo, emborrachaos constantemente! De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo"."


Charles Baudelaire