
El gato descarriado no tiene nombre ni dueño.
El gato descarriado adora maullar al viento.
El gato descarriado araña las sombras de los días.
El gato descarriado mira y no habla; piensa y se calla.
El gato descarriado tiembla y rompe platos.
El gato descarriado hace el pino con el alma.